Miércoles 21 de Noviembre del 2018

Notas de interés

Un homenaje a los y las educadoras

11 | septiembre | 2018

 

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Como cada 11 de septiembre, se celebra el día del maestro y la maestra en nuestro país y en toda Latinoamérica. La fecha es un homenaje “al padre del aula”, Domingo Faustino Sarmiento, en el aniversario de su fallecimiento y por su tarea en relación a la educación pública y universal en Argentina.

La educación en nuestro tiempo es sin dudas un lugar fundamental en la producción del conocimiento, donde quienes cumples los roles docentes tienen el desafío de formar sujetos críticos, comprometidos con su tiempo.

Sobre esto, el educador brasileño, Paulo Freire, escribió: “En la educación liberadora, ya nadie educa a nadie, así como tampoco nadie se educa a si mismo, los hombres se educan en comunión, mediatizados por el mundo”.

Entonces “el educador ya no es sólo el que educa, sino que, en tanto educa es educado a través del diálogo con el educando, quien al ser educado, también educa. Así, ambos se transforman en sujetos del proceso en el que crecen juntos y en el cual los argumentos de la autoridad ya no rigen”, escribía Freire desde el exilio en Chile, un libro clave de su obra: Pedagogía del Oprimido.

Con esta nueva concepción de la educación, ideológicamente alejada a aquellos ideales liberales que tenía Sarmiento para el sistema nacional, crecen nuevas experiencias de educación popular, y de docentes que en ámbitos académicos o de la escuela pública asumen cotidianamente la labor de construir una educación para la liberación.

Elizabeth Ávila, es docente de una escuela pública en Berazategui, sobre su tarea reflexionó: “Tenemos a nuestro cargo a los hijos de la clase trabajadora. Nosotros luchamos con toda la comunidad educativa, con la familia de los chicos, con el barrio, con la comunidad. El esfuerzo nuestro como docentes es estar al servicio de nuestro pueblo”.

Y dijo: “Debemos poner la mirada en que todos son nuestros alumnos y que somos parte importante por la pelea de que esos chicos tengan la mejor educación, más allá de que el chico aprenda a leer y escribir, la idea es que tenga otra mirada, que sepa que merece una vida mejor”.