Domingo 16 de Junio del 2019

Actualidad

“No es país para negras II”: Africanía puramente argentina

22 | agosto | 2018

africania

Por Gabriel Pinto Montero

La obra dirigida por la dramaturga cubana Alejandra Egido pone en presente el tema de la afroargentinidad. Una situación que es prácticamente invisibilizada por los textos históricos tradicionales, donde la presencia de negros y negras en el país se considera como parte de un pasado y sin correlato en el presente.

El comienzo de la puesta en escena ya sorprende. Dos mujeres afrodescendientes charlando con el cotidiano acento porteño es el primer llamado de atención. Una señal que algo desconocido sucede. Una identidad en presente, oprimida y excluida del imaginario colectivo argentino.

Siempre se apunta a que los inmigrantes europeos son los arquitectos de la nación argentina. Sin embargo, este trabajo tiene el valor de escarbar más allá de esa tradicionalidad que se dicta, casi con religiosidad, en las escuelas primarias y secundarias del país. ¿Alguien sabrá que la población negra estaba asentada en San Telmo y que a raíz de una gentrificación forzosa edificaron sus raíces cada vez más alejados del centro de la ciudad?

El relegamiento represor obligó a los afrodescendientes a permanentes nuevos despertares en inhóspitos lugares. Una forma de disimular su existencia, aunque siempre formaron parte de nuestro pueblo.

Los diálogos apuntan a una dirección que pone de manifiesto la pérdida de su tradicionalidad ancestral, dejando una potente interrogante sobre el por qué. Como respuesta primaria se esboza el temor a represalias por parte del caucásico, situación altamente probable dentro de un escenario de amplias verdades.

Pese a que la Argentina fue construida por inmigrantes, hay ancestralidades donde el paradigma es la negación. Solo así es posible comprender que un país autodefinido como intercultural presente cotidianas escenas donde niñas, jóvenes y adultos sean víctimas de constantes actos de discriminación solo por sus rasgos fenotípicos.

La propuesta artística de Egido va más allá. A través de la comedia invita a reflexionar sobre los rígidos patrones que representan la construcción social argentina. Esa que acalla realidades y donde el juego pasa por realzar identidades, personales y colectivas, de la afrodescendencia en su versión más contemporánea.

Si querés conocer más del trabajo, reviví la charla que sostuvo Alejandra Egido con Adriana Schottlender, en Entre pitos y flautas.